Apertura de puertas
Atendemos puertas cerradas accidentalmente, pérdidas de llaves, llaves partidas y mecanismos bloqueados. Diferenciamos un portazo de una puerta cerrada con vueltas de llave o con una avería interna. Priorizamos procedimientos no destructivos cuando son viables y te explicamos si necesitamos sustituir alguna pieza.
Cambio de bombines y cerraduras
El bombín es el cilindro donde introduces la llave; la cerradura es el mecanismo que acciona el cierre. Podemos renovar solo el cilindro tras una mudanza, pérdida de llaves, desgaste o mejora de seguridad si el resto funciona correctamente. Si el daño afecta al mecanismo completo, valoramos reparar o sustituir la cerradura, comprobando medidas, compatibilidad y estado de la puerta.
Reparación de cerraduras
Revisamos cierres que rozan, holguras, llaves que giran con dificultad y bloqueos intermitentes. Comprobamos cilindro, mecanismo y alineación con el marco para localizar el origen del fallo. Si un ajuste o reparación puede recuperar un funcionamiento fiable, lo valoramos antes de recomendar recambios.
Amaestramiento e igualación de llaves
Organizamos qué accesos abre cada llave mediante amaestramientos y valoramos la igualación de cilindros compatibles para usar una misma llave en varios cierres. Revisamos con la comunidad o el negocio qué permisos deben conservarse y qué sistemas existen; no todos pueden combinarse.
Escudos y sistemas de seguridad
Revisamos bombín, escudo, cerradura, marco y estado de la puerta. Según el producto concreto, valoramos protección antibumping frente a manipulación por impacto, refuerzos antitaladro y resistencia a la extracción. Comprobamos el montaje del escudo y la compatibilidad con el cierre: las prestaciones varían y no hacen invulnerable la puerta.